Y ahora bien por Salazar
Agosto 28, 2006
Como iluminado por el rayo de la justicia, el heteróclito jurado del Premio Nacional de Historia ha decidido premiar a Gabriel Salazar. Nueva a alegría para este humilde servidor, aunque por razones diferentes a las que invoqué en el pasado post.
No soy, por supuesto, un gran lector su obra. De todas formas lo poco que conozco de ella (algunas partes de su Historia contemporánea de Chile, el memorable artículo “Ser niño huacho en la historia de Chile” y un vistazo rápido a Labradores, peones y proletarios) es sorprendentemente diáfana en cuanto a su objeto y sus convicciones. Historia desde abajo, no de las elites; historia hecha a partir de las interpretaciones de disenso, sin transar en acuerdos historiográficos sospechosos. Historia material y situada. Qué más se puede pedir.
Albricias, alegría.
